miércoles 7 de diciembre de 2011

"Samadhi" (Paramahansa Yogananda)

Fotografía de Jim Campbell / Photography by Jim Campbell

El siguiente poema fue escrito por el venerado yogui Paramahansa Yogananda, cuyo legado ha contribuido en gran medida a establecer una visión de la vida mucho más íntegra, humana y espiritual. Samadhi es el estado de consciencia más elevado o iluminación de acuerdo con la filosofía yóguica; en este poema el Maestro describe la gloria de este estado cósmico.

Desvanecidos los velos de luz y sombra,
Esfumado todo vapor de tristeza,
Dispersado de las auroras de la vana gloria,
Disuelto el sombrío espejismo sensorio.
Amor, odio, salud, enfermedad, vida, muerte,
Murieron, sombras falsas, en la pantalla dual.
Olas de risa, abismos de sarcasmo, remolinos melancólicos,
Se mezclaron en el vasto mar de la felicidad.
Acallada ha quedado la tormenta de maya por la varita mágica de la honda intuición.
El universo, sueño olvidado, subconscientemente acecha
Listo para invadir mi recién despierta memoria divina.
Vivo fuera de la sombra cósmica
Que no puede existir sin mí;
Aunque el océano existe sin las olas,
Éstas no pueden subsistir sin él.
Sueños y despertares, los profundos estados de Turia,
Presente, pasado y futuro no son ya para mí
Sino un eterno presente y un devenir por todo.
Planetas, estrellas, polvos de estrellas, tierra,
Erupciones volcánicas de cataclismos finales,
Hornazas de creación futuras,
Glaciares de rayos X, inundación de electrones ardientes,
Pensamientos de todos los hombres, pasado, presente, porvenir
Cada hoja de hierba, yo mismo, la humanidad,
Toda partícula de polvo universal,
Ira, codicia, bien y mal, salvación y lujuria,
Todo lo trasmuté, todo lo asimilé
En el vasto océano de sangre de mi propio único Ser.
Rescoldos de alegría que avivara mi celo
Encegueciendo mis llorosos ojos,
Ardieron en llamas inmortales de dicha,
Consumiendo mis lágrimas, mis límites, mi todo.
Tú eres yo, yo soy Tú,
¡Cognoscente, Conocedor, Conocido, todo Uno!
¡Tranquila, inalterable emoción, eternamente viviente, paz siempre nueva!
Gozoso más allá de toda expectación imaginada, ¡samadhi feliz!
No en inconsciente estado
O anestesia mental sin regreso voluntario,
Samadhi extiende mi reino consciente
Más allá de los límites en mi marco mortal
Al más lejano límite de la eternidad,
Donde Yo, el Mar Cósmico,
Contemplo al pequeño yo flotando en mí.
Ni el gorrión, ni el grano de arena pasan o caen fuera de mi vista.
Todo el espacio flota como témpano en mi océano mental,
Colosal recipiente,
Yo, de todo cosa hecho, por la profunda, larga y sedienta meditación enseñada por el Maestro,
Viene este celestial samadhi.
Los móviles murmullos de los átomos se oyen;
¡la oscura tierra, las montañas y los valles, se licúan y mezclan!
¡fluyentes océanos tórnense vapores de nebulosas!
AUM sopla sobre vapores, abriendo prodigiosamente sus velos.
Los océanos aparecen revelados en luminosos electrónes.
Hasta que al fin el sonido del tambor cósmico *
Desvanece las materiales luces en rayos eternos
De la omnipenetrante felicidad.
De alegría vine, por la alegría vivo, y en sagrada alegría me confundo.
Océano de la mente, bebo todas las olas de la creación.
Los cuatro velos de sólidos, líquidos, vapores y luz,
Se elevan libres.
Yo mismo en todo, entro en el gran Yo Mismo;
Partieron para siempre las ágiles y centellantes sombras de la
Mortal memoria.
Integro en mi cielo mental, abajo adelante y muy alto arriba.
La eternidad y yo, un rayo unido.
Una pequeña burbuja de risa, yo me he vuelto el mismo Mar de la Alegría.

*Aum, la vibración creativa que externaliza toda la creación.

--
The following poem was written by the worshiped yogi Paramahansa Yogananda, whose legacy has contributed in far-reaching ways to a more integrated, humane, and spiritual vision of human life. Samadhi is the higher state of consciousness or enlightenment according to yogic philosophy; in this poem the Master describes the glory of this cosmic state. 

Vanished the veils of light and shade,
Lifted every vapour of sorrow,
Sailed away all dawns of fleeting joy,
Gone the dim sensory mirage.
Love, hate, health, disease, life, death:
Perished these false shadows on the screen of duality.
The storm of maya stilled by magic wand of intuition deep.
The Universe, forgotten dream, threatens subconsciously
Ready to invade my recently awaken divine memory
I live outside of the cosmic shadow
That cannot exist without me;
Although the ocean exist without waves,
These cannot exist without him.
Dreams and awakenings, the deep states of Turia,
Present, past, future, no more for me,
But ever-present, all-following I, I, everywhere.
Planets, stars, stardust, earth,
Volcanic bursts of doomsday cataclysms,
Creation’s moulding furnace
Glaciers of silent X-rays, burning electron floods,
Thoughts of all men, past, present, to come,
Every blade of grass, myself, mankind,
Each particle of universal dust,
Anger, greed, good, bad, salvation, lust,
I swallowed, transmuted all
Into a vast ocean of blood of my own one Being.
Smouldering joy, oft-puffed by meditation
Blinding my tearful eyes,
Burst into immortal flames of Bliss,
Consumed by my tears, my frame, my all.
Thou art I, I am Thou,
Knowing, Knower, Known, as One!
Tranquilled, unbroken thrill, eternally living, ever-new peace.
Enjoyable beyond imagination of expectancy, Samadhi bliss!
Not an unconscious state
Or mental chloroform without willful return,
Samadhi but extends my conscious realm
Beyond limits of the mortal frame
To farthest boundary of eternity
Where I, the Cosmic Sea,
Watch the little ego floating in me.
Nor the sparrow, nor the sand dust falls away from my sight.
All space floats like an ice floe in my mental ocean,
Colossal receptacle,
I, made of everything, by the profound, long and thirsty meditation taught by the Master,
Comes the celestial Samadhi.
Mobile murmurs of atoms are heard,
The dark earth, mountains, vales, lo! Molten liquid!
Flowing seas change into vapours of nebulae!
AUM blows upon vapours, opening wondrously their veils,
Oceans stand revealed, shining electrons,
Till, at the last sound of the cosmic drum, *
Vanish the grosser lights into eternal rays
Of all-pervading bliss.
From joy I came, for joy I live, in sacred joy I melt.
Ocean of mind, I drink all creation’s waves.
Four veils of solid, liquid, vapour, light,
Lift aright.
I, in everything, enter the Great Myself.
Gone forever: fitful, flickering shadows of mortal memory;
Spotless in my mental sky  ̶ below, ahead, and high above;
Eternity and I, one united ray.
A tiny bubble of laughter, I
Am become the Sea of Mirth Itself.

*Aum, the creative vibration that externalizes all creation.